Una mañana de principios de otoño en el bosque de Rambouillet, un ciervo salió de la niebla y se quedó inmóvil, como si hubiera decidido dejarse ver antes que oírse. El sol bajo atrapó su cornamenta y redujo sus ojos a dos pequeños y afilados puntos de luz contra los árboles oscuros que tenía detrás. La fotografié en blanco y negro, para que nada más que esa quietud y esa mirada sostuvieran el encuadre.
Esta fotografía recibió una Mención de Honor en la categoría de Vida salvaje en los Monochrome Awards 2024.
- Ubicación: bosque de Rambouillet, Francia.
- Fecha: septiembre de 2023





